lunes 4 de marzo de 2019

Almaderane: reseña

Reco­noz­cá­mos­lo: esta­mos ya un poco har­tos de la fan­ta­sía tra­di­cio­nal, del héroe (mas­cu­lino) que es bon­da­do­so, inte­li­gen­te, bello, pode­ro­so, y de sus roles, de sus rela­cio­nes siem­pre con muje­res, de su expre­sión de vio­len­cia como res­pues­ta, de que las copro­ta­go­nis­tas feme­ni­nas —en caso de exis­tir— sean como su som­bra, la acom­pa­ñan­te sufri­da que, aun­que en oca­sio­nes le acon­se­ja, al final es sim­ple­men­te una ayu­da en el hilo de la his­to­ria. Tan­ta vio­len­cia gra­tui­ta, tan­to movi­mien­to estra­té­gi­co.

En esta nove­la cor­ta de géne­ro fan­tás­ti­co escri­ta por Tatia­na M. Ramos, pri­me­ra par­te de la tetra­lo­gía Alma­de­ra­ne, “Den­tro del espe­jo”, nos encon­tra­mos ante un nue­vo mun­do, que se va abrien­do ante nues­tros ojos poco a poco, pre­sen­tán­do­nos a sus pro­ta­go­nis­tas, Shaak y Arna­lui­sia­na (padre e hija), y a un elen­co de copro­ta­go­nis­tas que enri­que­cen la his­to­ria y apor­tan con­te­ni­do a la des­crip­ción. Un mun­do de dra­go­nes, huma­nos y dra­go­nes en cuer­pos de huma­nos. Un mun­do sos­te­ni­do por una frá­gil tre­gua de varias gene­ra­cio­nes.

Des­cri­bir un mun­do nue­vo no es nada fácil. Un exce­so de des­crip­ción pue­de resul­tar farra­go­so, y pasar por enci­ma de cada ele­men­to nue­vo bus­can­do un lec­tor omnis­cien­te pue­de hacer que quien te lee se pier­da por el camino y aban­do­ne la his­to­ria que tra­tas de con­tar. En Alma­de­ra­ne se ve un buen equi­li­brio, la his­to­ria se cen­tra en la des­crip­ción de las per­so­nas, sus emo­cio­nes, sus pun­tos fuer­tes y sus fla­que­zas, lo que a mi modo de ver enri­que­ce y huma­ni­za, pero tam­bién se nos pre­sen­tan los sufi­cien­tes pun­tos sobre el mun­do que se recrea —un mun­do com­ple­jo y muy pen­sa­do— para hacer­nos una idea, un patrón que seguir para hil­va­nar la lec­tu­ra.

Alma­de­ra­ne es un buen ejem­plo de los valo­res de la nue­va lite­ra­tu­ra, una entre­te­ni­da y absor­ben­te his­to­ria que se lee ense­gui­da, en la que se nos mues­tran valo­res como el amor (no siem­pre el amor román­ti­co), rela­cio­nes afec­ti­vas no siem­pre hete­ro­nor­ma­ti­vas, la auto­su­pera­ción, el cre­ci­mien­to per­so­nal, la bús­que­da de un bien común, pero tam­bién los más tra­di­cio­na­les en la fan­ta­sía como la eru­di­ción, la magia, el via­je épi­co, el asom­bro, y sí: tam­bién hay bata­llas, pero las jus­ti­tas.

Vol­vien­do a los pro­ta­go­nis­tas, Shaak, here­de­ro del reino de Ien­tó, y Arna­lui­sia­na, su hija, halla­mos una rela­ción inte­rrum­pi­da tem­po­ral­men­te por la dis­tan­cia que ambos se esfuer­zan en reanu­dar, ponien­do ver­da­de­ro empe­ño. Shaak es un hom­bre que inten­ta salir al mun­do, des­po­ján­do­se de mie­dos y des­pre­cios, pero aún con sus luces y sus som­bras, y Arna­lui­sia­na es una mujer siem­pre con­si­de­ra­da dife­ren­te, extra­ña, inclu­so temi­da, que poco a poco se va cono­cien­do a sí mis­ma y su pro­pó­si­to.

Un libro intere­san­te, entre­te­ni­do y que mere­ce la pena leer. Tatia­na, ¡que­re­mos las otras tres par­tes!

Para más infor­ma­ción sobre el libro y su auto­ra:

Pági­na web de la auto­ra: https://dragonei.carrd.co/

Podéis adqui­rir el libro a tra­vés de la pági­na de su edi­to­rial, Edi­cio­nes Dor­na http://www.edicionesdorna.com/, que es muy reco­men­da­ble que visi­téis, dado que es una de las nue­vas edi­to­ria­les de géne­ro peque­ñas e inde­pen­dien­tes que hacen lo que pue­den por mejo­rar el mun­do de la escri­tu­ra.

Si pre­fe­rís com­prar­lo en libre­ría (las libre­ras y libre­ros tie­nen una fun­ción impor­tan­te y poco reco­no­ci­da), en la mis­ma web podéis ver un apar­ta­do de libre­rías, o encar­gar­lo en vues­tra libre­ría de con­fian­za. Un men­sa­je final en el que real­men­te creo: lea­mos a más muje­res. Visi­bi­li­ce­mos su tra­ba­jo, com­par­ta­mos sus his­to­rias, cuen­tos, nove­las, pen­sa­mien­tos, y hare­mos el mun­do un poco mejor.

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