lunes 3 de diciembre de 2007

Hafez (1320 - 1389)

El dulce camino

El único camino sabio para mí ahora
Es dejar bolsa y equipaje en la taberna
Y sentarme allí con felicidad.
Debo tomar la copa de vino
Y eviten la sociedad de los hipócritas;
Debo lavar mi corazón limpio
De todo contacto con personas de mundo.
Déjenme tener conocidos o compañeros
Pero con un vaso de vino y un libro,
Puedo evitar toda relación
Con los falsos habitantes del mundo.
Si levanto mi túnica encima del polvo del mundo
Me destacaré sobre todo en la total independencia,
Como los cipreses elevados.
Cuando veo la cara del camarero
Y el vino encendido
Me siento como aquella vez en que me jacté de la devoción
Y el hábito mancillado de un monje.
Mi estrecho marco no es igual al peso
De la carga del pesar en su ausencia;
Mi pobre corazón no puede soportar tal carga.
Tómenme por un juerguista en la taberna
O un asceta de la ciudad --
Soy solamente la mercadería que usted ve, o peor.
Soy el sirviente del Genio de la edad;
No afecten mi corazón,
Porque si susurro una palabra de queja
Invocará la venganza de cielo.
El polvo del maltrato
Está tendido sobre mi corazón;
Dios prohíbe que contaminemos
Este espejo rebosante del amor.

Comentar