martes 19 de junio de 2007

Tarde armónica

El coro armó­ni­co se reune, y yo en mi pri­me­ra expe­rien­cia me reuno con ellos. Empie­za una sua­ve caden­cia de notas, al prin­ci­pio des­la­ba­za­das, y poco a poco se reúnen solas, incons­cien­te­men­te, bus­can­do la armo­nía desea­da.

Las gar­gan­tas se desatan, soni­dos pri­ma­les, pri­mi­ge­nios, que nos conec­tan con la tie­rra y el cie­lo como lo está­ba­mos anti­gua­men­te, soni­dos que nos sanan, nos lim­pian, nos rela­jan, y nos lle­nan de paz.

Es asom­bro­so, mi gar­gan­ta no sufre, no se can­sa, y sue­na con una poten­cia has­ta aho­ra des­co­no­ci­da para mi, al fin, con esfuer­zo con­si­go des­co­nec­tar mi par­te mas cons­cien­te y empie­zo a jugar con el soni­do, con mi boca con mis labios… ¡Y fun­cio­na! Solo ten­go que pen­sar en un soni­do y lo repro­duz­co, es puro gozo y diver­sión.

Poco a poco casi todos opta­mos por sen­tar­nos o tum­bar­nos, la ener­gía que pro­du­ci­mos con nues­tros armó­ni­cos es tan alta que nece­si­ta­mos, casi impe­rio­sa­men­te, tomar tie­rra, vol­ver a la reali­dad.

En silen­cio, abri­mos los ojos, nos damos las gra­cias y la armo­nía con­ti­núa, pro­lon­gan­do el can­to en con­ver­sa­ción, hacien­do que las horas vue­len sin dar­nos cuen­ta.

Vuel­vo a mi casa casi a media­no­che, ago­ta­do pero feliz.

Sin comentarios a “Tarde armónica”

  1. gotesan

    Um, pues aho­ra que me estoy afi­cio­nan­do a la músi­ca pre­his­tó­ri­ca y los soni­dos de la tie­rra y de los abis­mos infer­na­les, eso me sue­na muy intere­san­te. Alguien debe­ría gra­bar una de esas sesio­nes para ver como se oye des­de fue­ra…

  2. Ignacio de Miguel Diaz

    hom­bre lo de los abis­mos infer­na­les no sue­na muy armo­ni­co, pero vamos vas por el buen camino peque­ño pada­wan…

    Be music my friend…

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