La tierra azul está viva.
La tierra mística está despertando.
Montañas, ríos y océanos,
Toda la naturaleza está pulsando y danzando con las vibraciones de Dios.
Incluso las piedras, rocas y minerales
Están respirando lenta y profundamente.
Así lo vean otros ó no,
Yo encuentro claramente a Dios en lugares como estos.
Animales, plantas y peces, incluso pequeños insectos
Desbordan con las alegres vibraciones de Dios.
En celestial tranquilidad, el sol brilla alrededor.
En terrestre quietud, la tierra está descansando.Nuestros cuerpos y todas nuestras células están brillando,
Y todas las cosas vivas están brillantemente llenas de vida
Con la gran armonía del Universo.Montañas y ríos,
Bosques y parques
Están bebiendo el brillo del sol.
En un campo, en una granja, en el césped de un jardín,
El amor del sol en abundancia, le da vida a la naturaleza.
La gracia del amor de Dios, reestrena el futuro.Yo veo a Dios viviendo en la Naturaleza.
Los animales obtienen alimentos de la Naturaleza,
Justo lo suficiente para mantener sus vidas.
Yo también encuentro a Dios en todos los animales.
Adonde sea que miramos,
Si seguimos mirando,
Dios aparecerá.Yo ofrezco infinita gratitud a los animales y las plantas.
Despierto con una tormenta eléctrica y una copiosa lluvia.
Nubes pesadas cuelgan sobre la tierra.
Un velo de oscuridad envuelve todo.No es una mañana de sol.
Sin embargo, mi corazón despierta brillantemente del plácido sueño,
Y se eleva al cielo.Yo amo la lluvia. Amo la nieve también.
El aire cálido, el viento frío, o una ráfaga repentina,
Cada fenómeno natural es un mensaje del cielo.Mis manos naturalmente se unen en oración,
Cuando ofrezco infinita gratitud a todos los fenómenos celestiales. Sólo entonces,
La tormenta eléctrica suena como el canto de las divinidades.
El rugido del océano,
El murmullo de las olas.
El océano nos invita al reino de lo infinito.
El océano nos guía hacia la eterna libertad.Eterno mar!
Mar creativo!
Mar que fluyes libremente!
Los ritmos del mar revitalizan nuestras vidas.En nombre de la humanidad, yo agradezco a nuestro querido mar.
El sol canta. El sol celebra.
El sol se regocija.
El sol es mi alma.
El sol es mi piel.
El sol es mi sangre.
El sol es mi vida misma.
El sol existe profundamente dentro de mí,
Así como también en el cielo azul.
Yo te agradezco, querido sol.Cuando toqué el alma de la Madre Tierra,
Ella vibró y me sostuvo en sus brazos.
Calma y tiernamente,
Ella me guió hacia la profundidad de su espíritu.Mi respiración se fundió en las vibraciones de la tierra.
Fui uno con la Madre Tierra.
Esto fue cuando estaba en el campo.
Fue sólo un momento, mientras estaba caminando a solas.Descubrí que la tierra estaba viva.
La tierra estaba regocijándose, feliz.
Yo soy la luz del mundo,
yo soy un ser que ha venido de la luz,
vive en la luz, y crea la luz.A donde quiera que voy,
yo soy las manos de Dios trabajando en la tierra,
y soy inspirado por la Voluntad Divina.Soy impulsado por fuerza divina
y estoy trabajando en El Plan Divino.
Soy un miembro activo de La Hermandad Blanca,
y estoy apoyado por todos los miembros de la Jerarquía,
y estoy trabajando en un proyecto específico de la Jerarquía.Yo soy parte del nuevo grupo de servidores del mundo,
yo soy parte de una cadena de amor y de buena voluntad
que se extiende por todos los rincones del planeta.Yo soy la punta de lanza para la llegada a La Tierra
de los Maestros de la Jerarquía.Yo soy una antena cósmica que se abre hasta el infinito
para recibir las bendiciones del Altísimo.Yo soy un emisor de todas esas energías que estoy recibiendo,
para multiplicarlas por donde quiera que vaya
y hacerlas llegar a los lugares más inusitados.Yo soy la palabra que sana, las manos que ayudan,
los pies que dirigen, la mirada que salva.Yo soy el microcosmos en acción,
soy la red que comunica al hombre con Dios,
soy el vínculo de fraternidad en donde se funden todos los seres humanos.Yo soy la luz del mundo, el aniquilador de la obscuridad y la confusión,
el guerrero de la luz, el que alumbra sin dar sombras,
la roca firme en donde se apoyan las embarcaciones de la vida.Yo soy la sonrisa que alienta, el abrazo que consuela,
y soy el hijo de Dios en la tierra.
Mientras trabajaba con los últimos programas de CAD del mercado, María volvía en su mente a su casa, en Calahorra, su remanso de paz, donde el tiempo iba más despacio, y las tareas eran más llevaderas.
Su infancia había sido feliz, y su salida del hogar necesaria, llega un momento en la vida en que tu espacio vital se queda pequeño y tu vida grande, y los estudios en Madrid la llenaron de un nuevo mundo, de trabajo y estrés por un lado, de nuevos amigos y actividades por otro.
Escritora empedernida de micropensadas, de oído inquieto a las nuevas músicas, María, entre plano y plano, escribía en las alas de los aviones.
Un ser humano debería ser capaz de cambiar un pañal, planear una invasión, despiezar un cerdo, ensamblar una barca, diseñar un edificio, escribir un soneto, hacer un balance, levantar una pared, expresarse en otro idioma, remendar un hueso roto, confortar a un moribundo, obedecer órdenes, dar órdenes, cooperar, actuar en solitario, resolver ecuaciones, analizar un nuevo problema, esparcir estiercol, manejar un ordenador, cocinar una comida sabrosa, sufrir con entereza y luchar eficientemente.
La especialización es para los insectos.

